Por Carolina Rivera — Fundadora de RHED
Antes que nada, me presento.
Soy Carolina Rivera, creadora de RHED, y este blog nace con una intención muy clara: que me conozcan un poco más, conozcan mejor a RHED y, al mismo tiempo, compartir información y herramientas que estén a nuestro alcance para ayudarles a tomar mejores decisiones cuando se trata de la salud, la nutrición y el bienestar de sus perros y gatos.
Como pet parent, estoy exactamente en el mismo lugar que ustedes. Vivimos en una época en la que la cantidad de opciones, marcas y opiniones sobre animales de compañía es tan grande que elegir puede resultar abrumador. Y cuando se trata de ellos, todos queremos lo mismo: darles la mejor calidad de vida posible con lo que está a nuestro alcance.
Cómo comenzó todo
RHED es empresa, aventura y reto… pero, sobre todo, nació de la manera más natural posible.
No fue planeada como negocio.
Lo que sí fue planeado fue mi primer perro: Brandy.
Hace 18 años todavía vivía con mis padres y, después de toda una vida insistiendo, por fin me dieron permiso de tener un perro en casa. Siempre fui esa niña que quería darle de comer a todos los perros que se encontraba en la calle, acariciarlos y preparar argumentos interminables para convencer a mis papás de adoptar uno más (spoiler: nunca funcionó). Aun así, crecí rodeada de animales.
Brandy no llegó de un día para otro. Fue un proceso de meses en el que tuve que demostrar responsabilidad: mantener un buen promedio en la carrera, sostener un trabajo y comprobar que tenía la madurez —emocional y económica— para hacerme cargo de un perro. Y se logró.
Con esa autorización se desató algo que definiría todo lo que vino después: un nivel de investigación altísimo.
Desde qué cama comprar, qué era un kennel y por qué lo necesitaba, hasta métodos de entrenamiento, deportes caninos, jabones, rutinas… quería saberlo todo, y lo quería saber de inmediato.
La primera gran pregunta: ¿qué debe comer un perro?
Según yo, empecé por lo más fácil: ¿qué va a comer?
La respuesta automática en ese momento fueron las croquetas. Hace 18 años no existía —al menos no de forma accesible— el concepto de alimento fresco balanceado como opción real.
Yo ya era consciente de los ingredientes y aditivos en mi propia alimentación, así que empecé a leer etiquetas. Y ahí llegó la primera sorpresa: la mayoría de las croquetas y alimentos enlatados contenían ingredientes que yo no elegiría consumir diariamente.
Encontré opciones interesantes en otros países y entonces apareció, por primera vez, una pregunta que nunca antes me había hecho:
¿qué implica realmente una alimentación natural para perros?
Claramente, ningún poder mayor creó al perro para alimentarse de un producto seco, empacado y ultra procesado. Aun así, para mí —y para muchos— era completamente normal ver cómo se servía una taza de croquetas, se llenaba el plato de agua y listo.
La respuesta era tan obvia que resultó incómoda:
el perro es canis lupus familiaris, un lobo domesticado. No un carnívoro obligado, pero sí un animal con biología carnívora.
Una vez que te cae ese “20”, es difícil ignorar que los hemos obligado a adaptarse a lo que es cómodo para nosotros: una dieta seca, basada en carbohidratos, con vitaminas y nutrientes añadidos para “compensar” lo que por sí sola no podría ofrecer.
Ahí caí de lleno en el rabbit hole de la nutrición canina y la alimentación natural para perros.… y ya no hubo vuelta atrás.
Desde entonces —y hasta hoy— algunas de mis mayores referencias siguen siendo Mogens Eliasen e Ian Billinghurst.
RHED antes de ser RHED
RHED comenzó literalmente en mi cocina, preparando la comida de Brandy.
Las cantidades las calculaba con base en libros, distintas fuentes y mucha prueba y error. Los domingos eran día de meal prep: mercado de abastos, compra de ingredientes, cortar, pesar y empacar cada comida en bolsitas para la semana.
Brandy era la representación más clara de que algo estaba funcionando:
pelo brilloso, dientes limpios, heces pequeñas y sin mal olor, energía constante y ese brillo tan particular en los ojos de un perro sano y feliz.
En algún punto, una amiga me pidió preparar la comida de sus perros. Para mí fue maravilloso: podía comprar en mayor volumen y reducir costos. Tenía 20 años y gran parte de mi sueldo se iba en mantener a mi perrita.
Después llegaron conocidos de ella, conocidos míos… y sin darme cuenta, mis fines de semana ya no eran solo para Brandy, sino para varios perros más. Cada bolsita llevaba nombre y gramaje exacto, hasta que pensé:
“Esto se está saliendo de control… y es mucha responsabilidad.”
Cuando la pasión se convierte en algo más grande
Decidí llevar el alimento a laboratorio. Hubo ajustes, correcciones y más ajustes hasta cumplir con las necesidades bromatológicas necesarias. Al mismo tiempo, me senté con mi hermana a decidir el nombre de eso que ya se estaba convirtiendo en mi trabajo.
Hicimos una lista de palabras que representaban lo que queríamos transmitir y así nació:
Raw – Healthy – Evolutionary – Diet,
o, para facilitarlo: RHED.
RHED no nació de una estrategia de negocio.
Nació de una perrita, muchas preguntas y la necesidad de hacer las cosas mejor.
Este blog es un espacio para aprender, cuestionar y acompañarnos en el proceso de tomar decisiones más conscientes para nuestros perros.
Este fue solo el inicio.
👉 ¿Quieres mejorar la alimentación de tu perro pero no sabes por dónde empezar?
Escríbenos por WhatsApp y te orientamos para elegir la mejor opción según sus necesidades.
Sobre la autora
Carolina Rivera es fundadora de RHED y especialista en nutrición evolutiva para perros.
Desde hace más de 18 años investiga la alimentación natural para perros, desarrollando fórmulas basadas en biología, ciencia y bienestar real.
